Oficina Nacional de Asuntos Religiosos/a>

Oficina Nacional de Asuntos Religiosos

Ministerio Secretaría General de la Presidencia

Presidenta Bachelet encabezó ceremonia de celebración del Día Nacional de las Iglesias Evangélicas y Protestantes de Chile

_srq2546_655x432

En el Patio de los Cañones del Palacio de La Moneda, se celebró este martes -y de manera anticipada- el Día Nacional de las Iglesias Evangélicas y Protestantes de Chile, ceremonia que estuvo encabezada por la Presidenta de la República, Michelle Bachelet, y que contó con la participación de diversas autoridades.

La importancia de esta conmemoración cobra especial sentido, porque fue en la primera administración de la jefa de Estado, cuando se estableció el 31 de octubre como la fecha en que se comenzó a festejar este importante acontecimiento.

En esta ocasión, la Mandataria valoró “el tremendo aporte a la espiritualidad que hacen las diversas iglesias evangélicas. El que se traduce en comunidades de fe, pero sobre todo, en redes de apoyo, de solidaridad y de valores compartidos; un aporte que merece ser reconocido y potenciado en equidad de condiciones con otras creencias. Es precisamente en atención a esa justa equidad que un Estado laico debe garantizar a los diversos credos religiosos sus derechos, sobre todo desde que en 1999 se aprobó la Ley de Culto, la que otorgó la condición de personas jurídicas de derecho público a todas las denominaciones religiosas que lo solicitaran. Eso implicó un paso enorme en la igualdad jurídica de las iglesias”.

Por su parte, el director de la Oficina Nacional de Asuntos Religiosos (ONAR), Humberto Lagos, destacó que en el marco de esta ceremonia, el Gobierno está impulsando “iniciativas para garantizar plenamente el ejercicio de derechos humanos fundamentales referidos a las libertades religiosa, de conciencia, de culto, de asociación y reunión”. Además, agregó que “el Estado laico es respetuosos de la vida religiosa expresada en la variedad plural de entidades y personas que la enriquecen. Y los aportes históricos del protestantismo evangélico en la promoción de dignidad y atención de los más pobres y desposeídos del país han sido fundamentales”.