Celebración del Día Nacional de las Iglesias Evangélicas

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Durante la celebración del Día Nacional de las Iglesias Evangélicas y Protestantes de Chile, la Mandataria aseguró que “la fe se puede vivir y expresar de distintas maneras, y esa diversidad enriquece al país y enriquece la vida de los chilenas y chilenas”.

En el Patio de Los Cañones del Palacio de La Moneda, la Jefa de Estado, Michelle Bachelet, señaló esta mañana que “es un orgullo poder celebrar un poquito adelantado, pero porque yo no quería perderme la oportunidad de estar con ustedes, en este Día Nacional de las Iglesias Evangélicas y Protestantes de Chile, y demostrar así que todas las  voces tienen cabida y reconocimiento en nuestro país”.

La Mandataria recordó además que “el camino de la fe evangélica en Chile no ha sido un camino libre de obstáculos, lo sabemos muy bien. Para conseguir convertirnos en un Estado laico, pluralista, respetuoso de las diversas creencias, en un marco de igualdad dentro de la Constitución y las leyes, fue necesario derribar muchas barreras”.

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Frente a los presentes, explicó que “somos una sociedad pluralista, que se ha construido y ha crecido en torno a diversas creencias y formas de fe. Y ésta es una celebración que reconoce la enorme importancia de las Iglesias Evangélicas y Protestantes en nuestro país, junto con avanzar en la igualdad efectiva de la libertad de culto”.

Asimismo, la Presidenta agregó que “Chile es un Estado laico y en una nueva Constitución esto debe estar garantizado, justamente, para que todas las  iglesias y sus fieles puedan ejercer sus cultos libremente y en igualdad de condiciones”.

“La fe se puede vivir y expresar de distintas maneras, y esa diversidad enriquece al país y enriquece la vida de los chilenas y chilenas.  Esa es la principal razón por el cual el Estado debe dar cabida a todas las manifestaciones de fe y de culto”, agregó.

Al finalizar sus palabras, la Mandataria afirmó que “naciones tolerantes que reconocen de manera amplia el ejercicio de los derechos humanos y que reconocen  a cada persona el derecho de elegir cómo vive sus valores”.