Director de la ONAR participa en ceremonia de reconocimiento al Patio de los Disidentes

ONAR PATIO DE LOS DISIDENTES

El pasado 7 de noviembre se realizó una ceremonia de reconocimiento por el rol que ha jugado el Patio de los Disidentes de Santiago, cuya creación se produjo en 1854 y que  permitió dar sepultura a las personas no católicas (entre ellas, protestantes, judíos, masones), quienes no podrían ser enterrados en el campo santo del Panteón de Santiago.

Al acto, realizado en la comuna de Recoleta, asistió el director nacional de al Oficina de Asuntos Religiosos (ONAR);  el Obispo Emiliano Soto, representante protocolar de las iglesias evangélicas ante el Estado; la Pastora Gloria Rojas, de la Iglesia Luterana, ex capellana del Palacio de La Moneda; Primitivo Pérez, Encargado de la Oficina Municipal de Asuntos Religiosos Recoleta; pastores y público en general.

La ceremonia contó con la presencia de un centenar de personas y se realizó  en el marco  el Día Nacional de Las Iglesias Evangélicas y Protestantes de Chile, en que se resaltó la importancia que representó la creación del Patio de los Disidentes, como uno de los primeros hitos de la nueva república, en respeto a la diversidad religiosa.

Antes de la creación del Patio de los Disidentes,  los cuerpos de los no católicos eran sepultados en un basural ubicado al costado oriente del cerro Santa Lucía.  Años más tarde, en 1874, el Intendente de Santiago, Benjamín Vicuña Mackenna,  ordenó el traslado de los restos enterrados en dicho basural, hasta el Patio de Los Disidentes N° 1. En el antiguo lugar del Cerro Santa Lucía se erigió un sencillo monolito con una placa que dice “A la Memoria de los expatriados del cielo y la tierra que en este sitio yacieron sepultados durante medio siglo”.

Actualmente el Patio de los Disidentes mantiene los muros de separación del resto del Cementerio General y alberga los restos de altos representantes de la Iglesia Evangélica. Entre ellos destaca Juan Canut, uno de los primeros predicadores callejeros, de quien proviene el apodo “canutos” con que se “motejó” históricamente a las tradiciones evangélicas, mote del cual hoy se sienten orgullosas. También se encuentra sepultado en este lugar el primer pastor chileno y latinoamericano don José Manuel Ibáñez Guzmán.

Para los chilenos este lugar este lleno de historia y guarda un valor incalculable. En el Patio están enterrados alrededor de 5 mil personas en su mayoría protestantes.

Cabe señalar que en esta actividad se hizo un especial reconocimiento al historiador, profesor, y ex Director de la ONAR, Pastor Juan Wehrli, quien actualmente presenta complicaciones de salud.  Dicha distinción fue realizada por las Iglesias Evangélicas y la Sociedad Bíblica Chilena, ocasión en que se entregó un galvano y una biblia a la familia del Pastor Wehrli, en reconocimiento a su trayectoria y su colaboración en el proyecto de recuperación de la memoria histórica del Patio de los Disidentes.