Ministra Ena Von Baer realizó ciclo informativo con organizaciones religiosas

La secretaria de Gobierno recordó que aunque este “no es un proyecto del Presidente Sebastián Piñera, ni tiene urgencia, creímos necesario proponer una mesa técnica, para que sea un mejor proyecto de Ley”. La ministra Von Baer aclaró que, siendo legítimas las aprensiones que algunas de estas organizaciones tenían hacia el proyecto original, en el proyecto actual se hizo más nítido el concepto de “discriminación arbitraria”, para distinguirlo de situaciones propias del actuar en sociedad, donde sí existe “justificación razonable”.

Así por ejemplo, no se podrá acusar discriminación cuando esta se haga en el ejercicio legítimo de libertades personales, como la libertad de asociación, de educación, de trabajo, de opinión, de creencia o predicación, entre otras que ya se encuentran garantizadas en la Constitución. La ley tampoco podrá afectar otras leyes vigentes, como la Ley de Matrimonio Civil o la Ley de Adopción, ni se entenderá como Ley Interpretativa de la Constitución.

De esta manera, el Gobierno descartó que el proyecto, tal como se discute en la actualidad, pueda perjudicar a las organizaciones religiosas. En el nuevo texto, sólo podrán alegar discriminación los afectados directos, siendo la “acción de no discriminación” más eficaz que un “recurso de protección”. También, la ministra informó que el proyecto incluye una multa para quien demande sin fundamento alguno.

La votación del proyecto de ley “Medidas contra la Discriminación” se aplazó en la sala del Senado, y volvió a la comisión para ser revisado y discutido, faltando de todas maneras un tercer paso antes de ser aprobado.

Con los líderes de CONIEV, en la Catedral Evangélica de Santiago.

 

Con los líderes del Consejo de Pastores y Obispos de Chile, en Santiago Centro.

 

Con la Mesa Ampliada de Organizaciones Evangélicas, en dependencias de CUPREM.

 

Con los representantes de la Comunidad Judía y de la Iglesia Ortodoxa Chilena.

 

Con los pastores Fernando Chaparro, José Rivas, Billy Bunster, Salvador Pino e Ítalo Frígoli.

Con el liderazgo nacional de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (mormones), donde recibió algunos obsequios.