CAPELLAN EVANGÉLICO INAUGURÓ TALLERES EN EX PENITENCIARÍA

Eduardo Durán

El presidente del Concilio de Iglesias Evangélicas de Chile, Eduardo Durán Castro, celebró 10 años de pastorado con los 3 mil internos que profesan la religión en el CDP Santiago Sur.

 

En una verdadera fiesta de alegría y esperanza, y por sobre todo de mucha espiritualidad, se transformó la visita al recinto penal del obispo Eduardo Durán.

Con una inversión cercana de $800 millones en estos últimos 10 años, la Catedral Evangélica de Chile inauguró diversos talleres establecidos en la Galería 12 y las calles 4, 9 y 10 que corresponden a la acción laboral del sector APAC (Amando al Preso, Amarás a Cristo), programa a nivel nacional.

En las respectivas dependencias, se mostraron diversos productos confeccionados y los cursos impartidos a los internos como el de cuero, madera, electricidad, costura, fabricación de colectores y alfabetización, entre otros. Misión que se denomina atención integral y rehabilitación por medio de la fe.

“La Iglesia ha contribuido en mejorar las condiciones de vida de estos lugares. Vamos a seguir colaborando, lo que queremos es que cuando salgan, lo hagan con oficio propio. Para ello, tenemos decretado habilitar un tremendo galpón en calle Maquinista Escobar con Exposición (Santiago Centro)”, destacó Durán.

La celebración de los 10 años de la autoridad religiosa estuvo a cargo del capellán nacional Luis Mussiet, el capellán de la unidad Guillermo Cáceres y de la misma población penal. La jornada, también, contó con la presencia del alcaide, coronel Ricardo Quintana y del gobernador de la Provincia de Ñuble Eduardo Durán Salinas (hijo).

Asimismo, la comitiva conmemoró una masiva y emotiva ceremonia religiosa en el templo de la unidad, ubicado en la Calle 9, donde se entregaron presentes e hicieron reconocimientos a la gestión pastoral y al apoyo de las autoridades de Gendarmería.

Al finalizar la actividad, los reos cristianos de la Calle 4 cantaron el cumpleaños feliz al pastor Durán con la respetiva repartición de un pedazo de torta entre los asistentes. “Me emociona mucho ver el cariño de los hermanos internos, como se preocupan de los más mínimos detalles”.